Bienvenidos al blog de fotografía Manel S.
En este espacio y a modo de diario personal comparto en forma de imágenes libres de IA, textos y música aquello que vivo, aquello que siento, lo que me hace vivir y desvivir, lo que fue y cómo lo recuerdo para no olvidarlo. Para cualquier comentario, sugerencia, duda o lo que sea, podéis escribirme a minimalabstract@gmail.com, encantado estaré de leeros. De igual manera, si os reconocéis en una imagen y no lo deseáis, escribidme y lo solucionaremos :)
He visto cosas que Ustedes no creerían. Miles de personas protestando en las calles contra la represión y a favor de la libertad. Furgones de las F.S. atropellando a manifestantes. Personas apaleadas, heridas, mutiladas y detenidas. Identificaciones en masa. Barricadas de fuego en las calles.
Pero sé que todos esos momentos no se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia.
Es hora de no seguir viviendo arrodillad@s y luchar contra la injusticia, por la dignidad, la libertad y un futuro mejor.
El síndrome de Peter Pan se caracteriza por una inmadurez.
Y me temo que este es el diagnóstico para el país: Inmadurez democrática, inmadurez política, inmadurez judicial, inmadurez policial, inmadurez de prensa.
Parece que el Estado, lejos de haber superado la herencia de la dictadura franquista, vive anclada en ella pese a sus esfuerzos en disimularlo.
Represión, violencia, no-diálogo, manipulación de los medios de comunicación, criminalización de las voces que se alzan, control de la población, identificaciones en masa, impunidad a la apología fascista...
Y lo último es que el Instituto Nacional de Estadística va a rastrear la geolocalización de nuestros móviles para tener controlados los movimientos de la población pese a estar prohibido por ley.
Si George Orwell lo viera, impresionado se quedaría de cómo 2019 se ha convertido en 1984.
"En tiempos de engaño universal, decir la verdad se convierte en un acto revolucionario".
Queda mucho por hacer. La lucha continúa ✊
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El joven que aparece en la fotografía se estaba manifestando pacíficamente por la libertad y en contra de la represión y de la violencia. La respuesta de la policía no tardó en llegar.
Mientras el diálogo que propone el Estado para solucionar el conflicto en Catalunya sea la represión con violencia contra la población civil en muchos casos jóvenes estudiantes que luchan por su futuro, sólo queda la resistencia pasiva, la auto-defensa y la desobediencia.
Disparado por la espalda con fusil de balas de goma por parte del C.N.P. y posteriormente agredido con golpes de porra.
Motivo: Manifestarse libre y pacíficamente contra la represión y en favor de las libertades fundamentales.
Pudo escapar a la detención, otr@s no tuvieron la misma suerte.
Es mi hijo.
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Durante los días que llevamos de protestas en Catalunya más de 600 personas han necesitado ser atendidas por el Sistema de Emergencias Médicas de las cuales 175 han necesitado ingreso hospitalario, 4 han perdido un ojo por disparos de bolas de goma de la policía y varias han sufrido traumatismos cráneo-encefálicos de diversa consideración, una de ellas en estado muy grave.
Por otra parte, 30 personas han sido directamente encarceladas y 80 más detenidas y puestas en libertad con medidas cautelares.
Si el Estado sigue pensando que el conflicto en Catalunya se va a solucionar aplicando la violencia sobre la población civil, con la negación del diálogo, el no respeto a los Derechos Humanos, la criminalización de las voces que se alzan, la judicialización de la política y la invención de relatos ficticios para ocultar y maquillar sus vergonzosas actuaciones, es que ni conocen Catalunya ni quieren entender el problema, convirtiéndose en precursores del mismo.
Y se auto-denomina un Estado que ofrece todas las garantías democráticas.
España, Europa y el Mundo asiste atónito ante las vergonzosas imágenes y noticias que desde Catalunya llegan.
Desde aquí quiero agradecer el apoyo que desde muchas ciudades recibimos y en especial es mi deseo agradecer y reconocer la labor de tod@s l@s ciudadan@s anónim@s y de bien en el apoyo y solidaridad hacia el pueblo catalán y en contra de la violencia del Estado.
Lo sé por el sonido que dejan las gotas al caer sobre los árboles. Yo tras la pantalla, como casi siempre a estas horas. Es a estas horas, acabado el ajetreo del día y en el silencio de la noche cuando dedico tiempo a elaborar una entrada, repasar la actualidad, responder correos, leer o hacer cualquier otra actividad de mi interés.
Miro por la ventana y veo un caracol que lentamente asciende dejando su rastro tras él. Nada novedoso, en los días de lluvia salen por doquier y como expliqué en otra entrada, algunas veces sus incursiones acaban en algún lugar de la casa. Hoy no será el caso porque tengo las ventanas y las puertas que dan al exterior cerradas.
Me quedo observando cómo lentamente prosigue su avance, quizá atraído por la tímida luz que se escapa al exterior. Y mi pensamiento y mi corazón se van irremediablente, como en un ensueño, hacia el recuerdo de aquella mujer de lluvia y de otoño que, como también expliqué, a la hora de ir a dormir miraba que no hubieran caracoles bajo la cama. Y es que hay personas que dejan una gran huella.
Las moscas se han mostrado bastante activas esta temporada.
Ya lo dijo Erica McAlister en su libro "La vida secreta de las moscas": Me encantan las moscas. Hacen de todo, llegan a todos los lugares, son ruidosas y adoran tener sexo.
Las moscas son importantes para el ecosistema ya que eliminan cadáveres, materia en descomposición, toda clase de residuos orgánicos, son alimento de otros animales en la cadena alimentaria y algunas son excepcionales polinizadoras.
No todo es positivo en ellas, ya que como sabemos por sus costumbres son transmisoras de enfermedades y no en vano es uno de los seres vivientes más mortíferos.
Existen 160.000 especies conocidas pero los entomólogos sólo pueden intentar adivinar las que se desconocen, que podrían ser del orden entre cientos de miles y millones.
La vida media de una mosca no suele superar el mes.
Pasa por una metamorfosis de cuatro etapas y desde que pone los huevos hasta que se éstos se convierten en mosca adulta transcurren unos doce días. Una puesta suele ser de 150 huevos y durante su vida puede llegar a poner 500 huevos en diferentes puestas.
Si todos los huevos que pone una mosca eclosionasen y las larvas que de ellos salen se convirtieran en moscas y se reprodujeran del mismo modo, una única pareja de moscas tendría una descendencia de 500.000 moscas en segunda generación, 250 millones de moscas en tercera generación y en la cuarta generación ya habrían 125.000 millones de moscas. No en vano se calcula que el número de moscas por cada ser humano es de 17 millones.
Pero más allá de estos aspectos biológicos, los científicos han empezado a interesarse e investigar el funcionamiento de su cerebro y cómo a partir de su conocimiento se pueden mejorar los motores de búsqueda en internet. Se cree que las moscas no reaccionan solo por instinto. Su cerebro toma decisiones con base en información proveniente de muchas fuentes: el olor, la memoria, el hambre, el miedo...
Parece que sus cerebros están dotados de flexibilidad en la toma de decisiones, no serían autómatas que responden al instinto de manera totalmente predecible.
Es lo que se llama libre albedrío en las moscas. Y por la imagen, parece que en su conjunción disfrutan de ello, no parecen ser unas mosquitas muertas precisamente ;-)
Este hermoso cactus me lo regaló una mujer por la que sentí fascinación, una mujer a la que amé con todo mi ser y a la que volvería a amar si viviera otra vez.
Ella también me quiso y vivimos días inmensamente felices.
Pero esa felicidad poco a poco se fue diluyendo dando paso a tristes y amargos días. Quizá fueran las circunstancias, lo que el destino tenía para nosotros o lo que fuera, pero ella empezó a mostrar un carácter frío, distante, tóxico, altivo, soberbio, hostil, retorcido y rencoroso donde las eternas discusiones eran el pan de cada día.
Tras las discusiones venían largos periodos donde reinaba la distancia y el silencio. Solo el silencio y la distancia lograban poner algo de paz en la tormentosa relación.
Yo sé que no soy perfecto y que me equivoqué en muchas cosas y probablemente sea culpable de otras tantas, pero aún en las etapas más oscuras siempre le mostré y le demostré mi amor incondicional, hice cuanto supe y cuanto pude, luché hasta el final y todo cuanto hice lo hice solo movido por amor.
Pero todo fracasó.
No supe, (supimos), dar con la llave de la felicidad. No nos supimos comprender ni ayudar.
Quizá algún día se de cuenta de que a pesar de todos los conflictos, en este mundo sólo cuenta el amor.
Guardo su cactus con el mismo amor que lo recibí de ella el día que me lo regaló. Crece sano y hermoso, ahora es un gran cactus.
De ella guardo las espinas que me dejó clavadas en el corazón.
Hace poco más de un mes volvía después de unos meses de inactividad en el blog con la imagen de una hermosa mariposa "Cola de golondrina".
Aquella entrada la titulé "Metamorfosis" y en ella hablaba de los cambios que había experimentado mi vida y lo que había dejado en el camino.
Esta vez traigo una larva de aquella mariposa. Me gustan las mariposas por su belleza y su rítmico y silencioso vuelo, pero también por lo que simbolizan, que en la vida siempre todo se transforma.
Esta hermosa y pequeña larva pasará pronto a ser un crisálida, y tras ser crisálida se convertirá en una bella mariposa llena de vida, habiendo concluido su ciclo y con ello haciendo que la vida se perpetúe.
Quizá nuestra existencia sea un cúmulo de transformaciones a las que nos debemos de adaptar por los cambios que en ella se producen.
En su "Metamorfosis" Kafka escribía que "A partir de cierto punto no hay retorno. Ese es el punto que hay que alcanzar".
Y ello se podrá interpretar de muchas maneras, pero para mi, aquí y ahora y como espectador impávido del desmoronamiento de mi vida significa que a veces hay que alcanzar el punto de tocar fondo para comenzar de nuevo, para continuar y seguir adelante.
En una nueva etapa, aprendiendo de los errores del pasado y con la mirada puesta en el futuro.
Y con el amor con nombre propio que me hace vivir.
Koyaanisqatsi es una palabra del pueblo nativo Norte Americano Hopi que significa "Vivir fuera de balance".
Y es que a veces la vida, por circunstancias, se entesta en dibujar un horizonte oscuro, inquietante y amenazante que nos sumerge en un estado de angustia, desasosiego e intranquilidad permanentes.
Salir de ese estado negativo y tóxico a veces cuesta, pero debemos luchar para liberarnos las cadenas que nos atan a él y llegar a ver que donde había tinieblas y amenazante oscuridad hay un mundo de colores, paz y belleza, lleno de oportunidades y en ello estoy.
Porque como dijo la escritora argentina Alejandra Pizarnik, es imposible vivir siempre en un estado de catástrofe.
Encontré esta amorosa pareja entregada a la pasión entre los colores de Otoño que dibujan las hojas de la higuera.
Al Otoño callado, con su poesía, con sus tonos incendiarios, con sus días de lluvia tras los cristales, con un sol que ya no abrasa y que permite la brisa fresca como una caricia donde la vida se desnuda, lo siento como el tiempo hecho romanticismo.
Sé que hasta del alma caen hojas en Otoño porque evoca los días que se fueron y los que nunca vendrán, pero también siento que tras esa bruma de melancolía el corazón late con cada hoja marchita y caída. Y es en esa contradicción donde se refuerza el sentimiento.
Quizá penséis que es una frivolidad, o algo peor, relacionar la cópula de las moscas con el sentir que nos envuelve en esta época y puede que tengáis razón.
Pero como la forma y la belleza de un Mandala simbolizan la eternidad, ellas perpetúan la vida entre la muerte de las hojas.
Un día cualquiera. El sonido de hojas pisadas me advierte de la presencia de alguien.
No hay motivo de alarma, sé que se trata de un Mirlo que entre la hojarasca y de forma ruidosa busca alimento. Se desplaza a saltitos, remueve y escarba entre las hojas en busca de insectos y entre batida y batida alza la cabeza para inspeccionar el entorno mostrando su elegante posado erguido. Es entonces cuando aprovecho y con un clic lo inmortalizo.
No solo se alimentan de insectos los mirlos; de hecho como aves omnívoras que son no desprecian las frutas. Doy fe de que las fresas, los nísperos y las cerezas les encantan y en cuanto están maduros, dan buena cuenta de ellos. Pero lejos de molestarme, encantado estoy de que los frutos les sirvan de sustento.
En la época de nidificación es cuando más se nota su presencia por el característico reclamo de su canto de cortejo, sus posteriores idas y venidas en busca de ramitas para la construcción del nido, su canto estridente e intimidatorio y comportamiento agresivo si algún otro pájaro se aventura en su territorio. De hecho se muestran muy territorales, no soportan la presencia de otros pájaros en el entorno.
Son aves monógamas, hasta la muerte de uno de los componentes de la pareja. Las puestas suelen ser de cuatro a seis huevos y los pollos abandonan el nido a los quince días, aún sin saber volar, pero sus padres les seguirán alimentando hasta que se puedan valer por sí mismos.
Su canto, aflautado y melódico, es considerado uno de los más bellos. Poseen un gran repertorio, variaciones melódicas y capacidad para improvisar. Incluso algunas subespecies son capaces de imitar el canto de otros pájaros, la voz humana, el maullido de los gatos o el sonido de una alarma.
Es al amanecer o al atardecer cuando más se les puede oír cantar, tiñendo esos momentos de melancolía y casi no se me ocurre mejor compañía.
Aún recuerdo la primera vez que anidaron en casa. Con la ayuda de una escalera me encaramaba al nido para ver si estaban bien los pollos.
Me gusta pensar que los que siguen viniendo son hijos, de los hijos de los hijos... de aquella primera hermosa pareja.
Que los cactus ocupan un lugar preferente entre mis plantas predilectas algun@s lo sabéis, me he referido a ello algunas veces.
Me fascina su diseño evolutivo que los ha llevado a tener una gran capacidad adaptativa a climas rigurosos y la gran variedad que existe. Con espinas y/o pelos, cilíndricos, esféricos, en forma de piedra, otros que se desarrollan en forma de matorral, de gran tamaño, pequeños... pero todos con la misma característica: resistentes.
Pero lo que más me sorprende ellos es su capacidad de generar flores, algunas especialmente bellas. Me parece casi mentira que de algo tan rudo, tan agreste, puedan surgir flores. Y no sólo eso. Sus flores buscan la luz y cuando la encuentran, se abren a ella. Como en el caso de este cactus, sus flores en forma de corona al ver el sol se abren y llegado el ocaso se vuelven a cerrar, esperando un nuevo día. Y así día tras día, hasta que el intenso sol del verano afloja y un nuevo ciclo hará que sus flores caigan y llegado el momento volverán a brotar otras.
Salvo los días de lluvia o de inminente amenaza de tormenta en los que un impenetrable silencio envuelve la casa, suelo amanecer con el hermoso canto de los pájaros.
Ese regalo para los oídos a veces viene acompañado por un regalo para la vista por la presencia de algún hermoso pajarillo, como la de este que ilustra la entrada.
Se trata de un "Parus major", comúnmente conocido como "Carbonero común". De unos 14 centímetros y apenas 15 gramos de peso, presenta un bonito plumaje amarillo y negro con tonos verde-azulados en las alas y en la cola y una mancha blanca sobre las mejillas. Una franja negra cruza su pecho, más marcada en los machos.
Sus reclamos son muy característicos por sus repetitivas tres notas y su bello canto consta de más de 30 notas, alegrando el entorno donde se encuentra.
Anida entre abril a junio, y suele hacerlo en oquedades de los árboles o muros, taludes o grietas en las rocas, constando sus puestas entre seis y ocho huevos.
Existe una hermosa palabra en japonés que no tiene traducción al castellano y que describe la emoción de sentir nostalgia por algo pero acompañada de felicidad al evocar su recuerdo.
Eso es lo que siento cuando evoco esta imagen, las circunstancias que la acompañan me producen un sentimiento de triste nostalgia por el recuerdo de un tiempo vivido que se fue pero al mismo tiempo de felicidad por haberlo vivido.
La araña saltadora pertenece a la gran familia de los saltícidos compuesta por más de 600 géneros y más de 6000 especies descritas.
Son pequeñas, de unos pocos milímetros, de hábitos generalmente diurnos, no construyen telarañas, son excelentes cazadoras, presentan miles de pequeños pelos escamosos e iridiscentes que les permite subir por cualquier superficie, poseen una amplia de colores y patrones siendo los machos más vistosos y entre otras asombrosas facultades de las que hablaré en otra entrada, poseen una excelente y evolucionada visión.
Con cuatro pares de ojos distribuidos en tres filas, cuatro de ellos se orientan frontalmente y el resto le proporcionan una visión de 360º, con lo que en todo momento puede ver lo que tienen detrás.
De los cuatro ojos que tienen en la parte frontal, dos de ellos son especialmente grandes con un complejo sistema de visión basado en una retina compuesta de varias capas sensibles a diferentes longitud de onda y en la que se proyectan imágenes enfocadas y desenfocadas, lo que les permite enfocar y calcular a la perfección las distancias.
Es por ello que estoy convencido de que esta pequeñina perfectamente me vio aproximarme con la cámara, pero lejos de huir, me ofreció su hipnótica y fascinante mirada, no sé si con intención de emular a Medusa de la mitología griega, jaja