Las fuertes tormentas que han azotado Catalunya estos días han dejado tras su paso registros de agua nunca vistos, innumerables daños materiales, carreteras cortadas, servicio de trenes anulado, AVE suspendido, centenares de vuelos aplazados, mensajes al móvil por peligro extremo, restricciones de movilidad, cortes de luz, colegios y servicios cerrados, un balance provisional de dos víctimas y dos desaparecidos...
En la ciudad de Barcelona se ha contabilizado una lluvia de más de 300mm, que es la mitad que suele caer en un año, una cifra que marca un hito histórico.
La ciudad limita al este con el río Besós, río que debido a la intensidad de las lluvias ha estado en fase de alarma por peligro inminente de desbordamiento.
Para comprender mejor la magnitud del fenómeno y de manera comparativa, nada mejor que las imágenes.
La siguiente fotografía corresponde al río Besós con su cauce habitual y la última el aspecto que presenta tras la fuerte crecida por las tormentas:




























