Los polluelos ante la llegada de la madre con alimento se disponen a recibirlo. Sus picos abiertos son un estímulo insalvable para ella, hará lo posible y lo imposible para traerles sustento mientras estén en el nido. Y como buena madre, lo repartirá entre los tres. La escena me recordó a los famosos "Tres Tenores", no hace falta decir por qué :)))
Y el padre igual, dedica todo su tiempo y energía a la búsqueda y aporte de alimento para las crías.
Tan alta es la demanda de los polluelos y tan solícitos son los padres que los dos se ausentan del nido para que no les falte alimento a la prole, e incluso en su ausencia, los polluelos piden su ración de desayuno.
Por todo ello están creciendo sanos y vigorosos.
.
.
.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.