Un dato significativo de la riqueza cultural de la comarca de Sierra de Gata son las variantes lingüísticas que allí se hablan.
Aparte del extremeño, denominado propiamente altoextremeño, en las poblaciones de Valverde del Fresno, Eljas y San Martín de Trevejo se habla la "Fala de Xálima" o simplemente "A Fala".
La fala es la tercera rama del galaico-portugués medieval y está declarada de Bien de Interés Cultural.
La presencia de la fala es notoria en esos pueblos, (cada uno con su variante), y no solamente porque el nombre de las calles están rotuladas en esa lengua, (y en castellano), sino porque además es de uso común y hablada por el 90% de sus habitantes de manera habitual como pude constatar; me sorprendió que fuera tan mayoritorio su uso.
Cuenta con su propio diccionario, no dejéis de echarle un ojo, muy interesante: Diccionario A Fala
Por otra parte, hablando de rotulaciones llamó mi atención en San Martín de Trevejo este antiguo aviso de abajo. No sé a cuántos euros equivaldrán 5 pesetas de la época en que se colocó el cartel pero debería de ser lo suficiente como para disuadir de lavar la ropa tal como indica, jeje
Como las fechas en las que estuve eran parte de la Semana Santa, su iglesia exhibía representaciones de Jesús y la Virgen que serían cargadas a hombros de los costaleros durante las procesiones.
Así mismo, para esas especiales fechas en la población de Moraleda unos vecinos habían ampliado el decorado exterior de su vivienda de esta manera, impresionante:
No tengo ni idea de si está documentado ni cómo los habitantes lo denominan, también me sorprendió esta más que evidente pareidolia antropomorfa en forma de cabeza humana en los alrededores del municipio de Trevejo:
Del bonito pueblo de Trevejo también es esta típica estampa rural:
En fin, los días iban pasando y el viaje que me llevó de Barcelona a Extremadura no tardaría en llegar a su fin.
Este popurrí quizá algo desordenado o atípico de imágenes y comentarios responde a que ésta es última entrada que dedicaré a la comarca de Sierra de Gata, (que no al viaje), y aprovecho para volver a decir que no estaba en los planes quedarme allí ya que mi intención era llegar a la costa de Portugal, pero me encató tanto lo que allí vi y conocí que cambié los planes y allí me quedé.
Y finalmente, aunque los egipcios veneraban a los gatos como símbolos de protección e incluso los momificaban para asegurar su inmortalidad, yo no soy nada de creer en supersticiones pero puede que haya algo de cierto en ello ya en los 3.000km que hice en moto entre la ida y la vuelta nada malo me pasó y como dice mi hermana medio bromeando quizá sea por la protección que me otorgó esta preciosa e imponente gatita que se cruzó en mi camino y fijamente me miró, jaja












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