Actualmente Barcelona no es una ciudad especialmente famosa por sus procesiones de Semana Santa, aunque tradicionalmente eran bastante numerosas y populares en los distintos barrios de la ciudad.
Pero la mayoría fueron desapareciendo en la segunda mitad del siglo XX por la reforma de la liturgia del Concilio Vaticano II y ahora quedan tres.
Una de las más curiosas era la de la Bona Mort, que tenía lugar en el centro de la ciudad desde el siglo XVIII y que consistía en un espectacular pasacalle de personajes que llevaban elementos relacionados con la muerte, como cráneos, guadañas, osarios o relojes de arena.
Es posible que durante los próximos días publique imágenes que han dejado las procesiones.
Espero no cansaros demasiado 😊













