En un contexto de posguerra y con una situación en España más complicada aún por su aislamiento que se traducía en pobreza, falta de materias primas y escaso desarrollo industrial comparado con otros países de Europa, nace el concepto Biscúter.
Las dificultades económicas después de la Segunda Guerra Mundial hicieron populares los coches diminutos o microcoches en muchos lugares de Europa como solución a la movilidad. A finales de los años 40, Gabriel Voisin en Francia diseñó uno de estos vehículos al que bautizó como Bi-scooter en referencia a los dos motores de scooter de 60cc que lo propulsaban.
El proyecto no llegó a producción y fue entonces cuando empresarios catalanes vieron la oportunidad y compraron la patente para fabricar el popular vehículo y motorizar el estado español, muy necesitado de ello.
En 1953 se presentó con el nombre de Biscúter.
Era un vehículo de máxima sencillez: carrocería descubierta de alumino con capota de lona y opción de puertas con ventana también de lona, asiento corrido para dos adultos, relación de tres marchas hacia adelante sin marcha atrás, 2,56 metros de longitud y un peso de 240kg.
Se fabricó entre los años 1953 y 1960 con una procucción de unas 11.000 unidades.
Para hacernos una idea de la situación, costaba unas 25.000 pesetas del momento, (unos150€), que era el sueldo medio en España de tres años, y por muy barato que resultara en comparación a un coche "normal", era muchísimo dinero para la población media.
La mayoría de ellos sufrieron los rigores de aquella época y fueron desballestados. Los pocos que quedan están muy cotizados y buscados por coleccionistas.
El precioso ejemplar que ilustra este post lo adquirió el padre de Francesc a principio de los años 70. Estaba en muy mal estado, había sido abandonado y dejado al aire libre sufriendo las inclemencias del tiempo y ello había hecho mella en él.
Lo restauró minuciosamente y Francesc, que tenía siete años cuando entró el coche en su casa, ha continuado la labor conservándolo en perfecto estado de funcionamiento y con la máxima fidelidad al original. La matrícula de época delata que fue fabricado en 1956.
Cuando se desplaza con él capta todas las miradas y no es para menos, llama mucho la atención, quedan muy pocos. Ha recibido buenas ofertas para venderlo pero siempre se ha negado a ello por el fuerte vínculo sentimental que le une a él.
En la imagen inferior Francesc posando orgulloso junto a su flamante Biscúter mostrando el motor que lo propulsa, un Hispano Villiers frabricado en España bajo licencia de la empresa británica "The Villiers Engineering Co" de dos tiempos monocilíndrico de 197cc con una potencia de 9 caballos que es capaz de lanzar al coche a una velocidad máxima de 75km/h con un consumo teórico de 4,5l/100km pero que en la práctica era y es el doble.





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