domingo, 17 de mayo de 2026

Entre gigantes


-La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear; porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta, o pocos más, desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer; que ésta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra.

-¿Qué gigantes? -dijo Sancho Panza.

-Aquéllos que allí ves -respondió su amo- de los brazos largos, que los suelen tener algunos de casi dos leguas.

-Mire vuestra merced -respondió Sancho- que aquéllos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino.

-Bien parece -respondió don Quijote- que no estás cursado en esto de las aventuras: ellos son gigantes; y si tienes miedo, quítate de ahí, y ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla.

Y diciendo esto, dio de espuelas a su caballo Rocinante, sin atender a las voces que su escudero Sancho le daba, advirtiéndole que, sin duda alguna, eran molinos de viento, y no gigantes, aquéllos que iba a acometer. Pero él iba tan puesto en que eran gigantes, que ni oía las voces de su escudero Sancho, ni echaba de ver, aunque estaba ya bien cerca, lo que eran; antes iba diciendo en voces altas:

-Non fuyades, cobardes y viles criaturas; que un solo caballero es el que os acomete.

Don Quijote de La Mancha, Miguel de Cervantes, 1605


























Hay cosas que me llaman poderosamente la atención.

Una de ellas son las gigantescas estructuras de turbinas eólicas destinadas a generar electricidad.

Diseminados en el paisaje generalmente en áreas poco pobladas, los parques eólicos pueden ocupar varios kilómetros cuadrados y contar con decenas de aerogeneradores, como es el caso del que muestran las imágenes cerca de Montserrat en la provincia de Barcelona.

Es muy impresionante estar entre los molinos de viento, no ya sólo por su descomunal tamaño sino también por el sonido que hacen sus aspas al girar.

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viernes, 15 de mayo de 2026

miércoles, 13 de mayo de 2026

lunes, 11 de mayo de 2026

HI CLAW


No me gustan las ferias ni las salas de juegos, pero debo reconocer que en este caso me encantó.

HI CLAW es un centro de entretenimiento de máquinas de peluche tipo grúa en el que puedes poner a prueba tus habilidades y capturar tu peluche favorito.

Pero no me gustó ni por los peluches ni por el mecanismo tipo grúa para atraparlos.

Sino, (y como podéis adivinar), por su cuidado diseño, look o decoración a base de combinación de luces de colores lo que crea una atmósfera especialmente atractiva y sugerente convirtiéndose su visita en una experiencia visual y sensorial realmente potente.

Que como decía, me encantó :))

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sábado, 9 de mayo de 2026

Love can heal


No puedo decir nada sobre el amor que de una u otra manera ya haya sido dicho, así que como siempre prefiero expresarme con fotografía y asentir a lo que otros sabiamente dijeron... el amor no tiene cura pero es la cura para todos los males y es lo únio que somos capaces de percibir que trasciende las dimensiones del tiempo y el espacio.

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jueves, 7 de mayo de 2026

Las cigüeñas de la carretera


Durante este último viaje en moto que me llevó a cruzar la península ibérica de este a oeste hasta la frontera con Portugal me acompañaron las cigüeñas, frecuentes en las tierras de Castilla y Extremadura, en sus ciudades, pueblos y aldeas.

Disfruté de su presencia, su vuelo majestuoso y elegante, pausado; de su tarea en la construcción de los nidos en la época de cría; de cómo se turnan para incubar la puesta y cómo llevan adelante los pollos una vez que nacen.

Disfruté igualmente fotografiándolas en esas tareas que repiten generación a generación, una estampa rural típica de nuestro país.

Pero pese a creer conocer su comportamiento y costumbres me sorprendió mucho su increíble capacidad de adaptación al aprovechar las estructuras de las autopistas para hacer sobre ellas sus nidos.

Nidos como el que ilustra esta entrada en la autopista EX-A1 a su paso por Plasencia y que tiene un tráfico de vehículos muy alto incluídos los de gran tonelaje, impresionante.

Y no era el único nido que vi a lo largo de la autopista.

Esta es la última fotografía que comparto del viaje, un viaje maravilloso que como sabéis me llevó a tierras, (para mi), maravillosas y es mi deseo dedicar este post a mi querida amiga y admirada fotógrafa Kaya del blog:


Ella sabe por qué y algunos de vosotros también.

Un abrazo Kaya, muchas gracias y toda mi admiración por tu talento y sensibilidad al fotografiar la belleza de la vida 💓

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martes, 5 de mayo de 2026

Las Hurdes, tierra ignota


Las Hurdes es una comarca histórica extremeña situada al norte de la provincia de Cáceres con un terreno montañoso y escasas vías de comunicación lo que contribuyó a su aislamiento durante siglos.

Tanto es así que su desconocimiento provocara leyendas negras y mitos que en cierta manera aún resuenan sobre el salvajismo de sus pobladores.

A partir del siglo XIX se empieza a denunciar la pobreza extrema, el analfabetismo, el abandono y las enfermedades que padecen sus gentes, (los niveles más altos en toda la historia contemporánea de nuestro país), con una consecuente mortalidad altísima por la falta de asistencia y recursos, un panorama devastador.

En 1913 el literato Miguel de Unamuno denuncia las terribles condiciones sanitarias. 

El médico Gregorio Marañón hace un demoledor informe que fuerza el viaje a Las Hurdes del Rey Alfonso XIII en 1922 para conocer su infame realidad:


A partir de este viaje se invertiría en la comarca dotándola de servicios, recursos e industria a la vez que sirvió como concienzación sobre su situación, tareas que han proseguido hasta nuestros días.

En 1933 también el cineasta Luis Buñuel en su polémico y provocador documental "Las Hurdes, una tierra sin pan", denunció la miseria de la comarca:



Hoy en día la situación es mejor, aunque es una tierra que sufre la despoblación.

Particularmente me encantó lo poco que conocí de Las Hurdes; sus alquerías diseminadas sobre el terreno, su orografía de montaña que hacen que sus caminos, pistas y carreteras sean una gozada para los amantes de los que que viajamos en moto, (aunque muy peligrosos por sus trazados, nula protección y aislamiento), sus paisajes, sus gentes, los productos de la tierra... 


















Me hice la promesa de que volvería a Las Hurdes para conocerla más a fondo y espero poder cumplirla.

Y si es con mi buena amiga Esmeralda mejor, fue una estupenda compañera de viaje que me llevó a una tierra que todavía no conocía.


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